Skip to main content
© Energía Tierra de Barros. Todos los derechos reservados. Diseñado por Gaiamedia.

Agenda energética de 2026: lo que tu empresa debería tener claro antes de febrero

El inicio de año siempre es un momento clave para las empresas. Presupuestos recién cerrados, contratos que vencen, decisiones que se arrastran “para después”…
Pero enero y febrero de 2026 van a tener un peso especial en materia energética.

No porque vaya a ocurrir una gran crisis, sino porque muchos cambios que llevan años gestándose entran ahora en fase real de impacto: regulación, fiscalidad, mercado y, sobre todo, forma de gestionar la energía.

En este artículo te proponemos una pequeña agenda energética de arranque de 2026: los puntos que cualquier empresa debería tener claros antes de que avance el primer trimestre.

2026 ya no es transición: es aplicación

Durante los últimos años hemos oído hablar mucho de cambios “que vienen”:
normativa europea, exigencias de eficiencia, mayor transparencia, digitalización…

2026 marca un punto de inflexión:

  • Se acaban muchas prórrogas.

  • Las medidas dejan de ser recomendaciones y pasan a ser exigencias reales.

  • Ya no basta con “cumplir”, hay que demostrar que se cumple.

Esto afecta especialmente a:

  • Empresas con varios suministros.

  • Negocios que gestionan su energía sin planificación.

  • Pymes que no han revisado su estrategia desde la crisis energética.

Conclusión: para todas las empresas, la energía deja de ser un trámite administrativo y pasa a ser un área de gestión y planificación, propia de las empresas grandes.

 

Mercado eléctrico y gas: el riesgo ya no es solo el precio

Tras años de máxima volatilidad, muchas empresas firmaron contratos en 2024 y 2025 buscando estabilidad. El problema es que muchos de esos contratos vencen o se revisan en 2026.

¿Qué nos encontramos al arrancar el año?

  • Menos picos extremos, pero precios sensibles a cualquier tensión internacional.

  • El gas sigue influyendo directamente en el precio eléctrico.

  • Mayor dificultad para elegir entre precio fijo, indexado o fórmulas mixtas.

Aquí aparece un error muy común:

Pensar que el problema es “si sube o baja el precio”, cuando en realidad el riesgo está en tomar decisiones sin estrategia.

En 2026, una mala contratación puede costar más que una subida puntual del mercado.

 

Fiscalidad, peajes y potencias: el coste invisible vuelve a pesar

Aunque el precio del kWh acapara titulares, el coste total de la factura depende cada vez más de la letra pequeña.

En el arranque de 2026 conviene revisar especialmente:

  • Impuestos energéticos: muchos alivios fiscales han sido temporales.

  • Peajes y cargos: ajustes anuales que impactan directamente en las pymes.

  • Potencias contratadas:

    • Aún hay empresas con potencias sobredimensionadas desde el 2021–2022.

    • Un error aquí se paga todos los meses, consumas o no.

En muchos casos, optimizar la estructura de la factura ahorra más que cambiar de comercializadora.

 

Digitalización: gestionar energía “a ciegas” ya no es una opción

Otro cambio silencioso pero decisivo en 2026 es cómo se gestiona la información energética.

Cada vez más empresas se dan cuenta de que:

  • Tener facturas en PDF no es tener control.

  • Gestionar contratos de forma dispersa genera errores y sobrecostes.

  • Sin datos claros no hay buenas decisiones.

La tendencia es clara:

  • Centralización de contratos.

  • Seguimiento de consumos.

  • Comparación de escenarios antes de renovar.

En 2026, quien no controla sus datos energéticos, juega en desventaja.

 

El arranque de 2026 también abre oportunidades

No todo son riesgos. De hecho, los primeros meses de 2026 pueden ser una gran oportunidad para las empresas que actúan a tiempo.

Algunos ejemplos:

  • Renegociar contratos que vencen y ordenar la cartera de suministros.

  • Unificar gestión energética y reducir carga administrativa.

  • Optimizar costes sin inversión: potencias, tarifas, estructura.

  • Delegar la gestión energética para centrarse en vender y hacer crecer el negocio.

La clave está en pasar de una energía “reactiva” a una energía gestionada de forma profesional.

 

Mini-agenda energética: qué deberías revisar antes de febrero de 2026

 

  • 📌 Revisar contratos que vencen durante el año.

  • 📌 Analizar tu estrategia de contratación energética (no solo el precio).

  • 📌 Ajustar potencias y peajes.

  • 📌 Centralizar datos y contratos.

  • 📌 Decidir si tiene sentido seguir gestionando tu energía internamente.

En resumen

2026 no va a ser el año del susto energético, pero sí el año en el que improvisar empieza a salir caro.

Las empresas que lleguen a febrero con la energía ordenada, revisada y bien gestionada tendrán menos riesgos, más control y más tiempo para centrarse en lo realmente importante: su negocio.

 


Escenarios probables para 2026 

Según expresa el escenario actual de mercado de futuros, para el 1ºT se esperan unos precios moderados, pero con alta exposición a incertidumbre. En función a estos datos, en Energía Tierra de Barros consideramos los siguientes escenarios:

 

Escenario negativo más probable

1.1 Repunte súbito de precios por shock externo

Aunque el precio esté contenido, el mercado sigue hipersensible. Bastaría con mantener los conflictos geopolíticos actuales para provocar problemas de suministro de gas/LNG y decisiones regulatorias inesperadas en la UE, con subidas rápidas en los mercados de futuros.

El impacto principal sería un incremento directo de costes empresariales, limitación de oferta por parte de las comercializadoras y alta volatilidad en contratos indexados.

 

1.2 Climatología adversa prolongada

Los eventos climáticos extremos y la falta de adaptación del sistema pueden generar problemas de abastecimiento, recordando el apagón de 2025.

No se trata de picos puntuales, sino de una tensión sostenida del sistema, que empujaría los precios de futuros al alza.

1.3 Menor aportación renovable de lo previsto

Una menor aportación renovable implicaría mayor dependencia de ciclos combinados (gas).
En ese escenario, el gas volvería a marcar precio, aumentando la volatilidad y recalentando rápidamente los futuros.

1.4 Exceso de confianza en decisiones de cobertura

El riesgo no es el precio actual, sino la percepción de falsa tranquilidad.
Retrasar decisiones puede provocar cierres tardíos a precios altos, perdiendo ventaja competitiva.

1.5 Estrangulamiento financiero y de crédito

La subida de precios incrementa las garantías exigidas a las comercializadoras, presionando especialmente a las más pequeñas.
El mayor impacto recaería en PYMES, autónomos y clientes particulares.

Conclusión escenario negativo:
El riesgo actual no es el precio, sino la incertidumbre en un mercado aparentemente estable.
Cuando el mercado reacciona, suele hacerlo con virulencia, por lo que se recomienda una estrategia activa de suministro, contratos a corto/medio plazo y seguimiento constante del mercado de futuros.

 

Escenario positivo en el mercado energético (futuros)

2.1 Estabilidad geopolítica

La ausencia de nuevos conflictos permitiría flujos de gas estables y una menor prima de riesgo, manteniendo los precios de futuros contenidos o ligeramente a la baja.

2.2 Buen comportamiento de las renovables

Una combinación de buena hidráulica, viento sostenido y alta producción solar reduciría la dependencia del gas y las horas marginales caras, aportando mayor previsibilidad al precio eléctrico.

2.3 Demanda contenida

La eficiencia energética y la digitalización permiten optimizar consumos y ajustar la demanda real de muchos sectores.

2.4 Regulación predecible

Un marco regulatorio estable, sin sobresaltos fiscales, reduce la volatilidad y facilita la planificación de coberturas.

 

Conclusiones del artículo: Aprovechar la oportunidad estratégica

Precios moderados permiten cerrar contratos a medio plazo en buenas condiciones, proteger márgenes y ganar estabilidad.
Quien actúa ahora sobre su suministro energético obtiene ventaja competitiva frente a quien espera.

Si ya cuentas con capacidad de planificación, aplícala desde el inicio del año.
Si no, Energía Tierra de Barros diseña una estrategia personalizada, sin compromisos ni costes, adaptada a tus hábitos de consumo. 

Contáctanos en este ENLACE y te explicamos nuestro método.