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Junio confirma el cambio del mercado eléctrico: más renovables, más volatilidad y nuevas reglas energéticas

Las claves para entender el mercado energético que viene pasan por preguntarse si Junio ha demostrado que el mercado aún está cambiando, o que ya ha cambiado definitivamente.

Si alguien se limitase a observar el precio medio del mercado eléctrico durante junio, podría pensar que ha sido un mes relativamente normal. Nada más lejos de la realidad.

Junio ha dejado una de las fotografías más reveladoras de los últimos años. No porque la electricidad haya sido especialmente cara o especialmente barata, sino porque ha confirmado que el mercado energético está entrando en una nueva etapa.

Una etapa en la que producir energía ya no es el principal desafío. El verdadero reto es gestionarla.

Desde Energía Tierra de Barros llevamos tiempo defendiendo que la energía ha dejado de ser únicamente una cuestión de contratación. Hoy es una cuestión de estrategia. Comprender cómo evoluciona el mercado resulta tan importante como elegir una buena tarifa. Y junio nos ha dado numerosos ejemplos.

Un precio medio que esconde una realidad mucho más compleja

El mercado mayorista cerró junio en 69,59 €/MWh, un 28,3 % más que en mayo, aunque todavía un 4 % por debajo del mismo mes del año anterior.

Pero esa cifra apenas explica lo ocurrido. Durante el mismo mes convivieron jornadas con precios cercanos a 5 €/MWh durante las horas centrales del día y picos superiores a 270 €/MWh al caer la noche.

La diferencia entre unas horas y otras nunca había sido tan evidente: la electricidad ya no tiene un único precio, tiene muchos precios a lo largo del día.

Y entender esa nueva realidad será cada vez más importante para empresas, profesionales y consumidores.

La ola de calor puso a prueba al sistema europeo

La última semana de junio confirmó hasta qué punto el clima empieza a condicionar el funcionamiento del mercado eléctrico.

Las altas temperaturas dispararon la demanda en prácticamente toda Europa.

Francia tuvo que reducir parte de su producción nuclear debido al aumento de la temperatura de los ríos utilizados para refrigerar las centrales.

Italia, Bélgica y Alemania registraron fuertes incrementos en el precio de la electricidad.

España también sufrió el impacto de la ola de calor.

Sin embargo, gracias al peso creciente de las energías renovables, especialmente la energía fotovoltaica, consiguió mantener uno de los mercados más competitivos de Europa continental.

No fue casualidad, fue la demostración práctica de que la transición energética empieza a ofrecer ventajas reales... siempre que el sistema sea capaz de gestionar correctamente esa generación renovable.

Más energía renovable no significa electricidad siempre barata

Durante años hemos asociado automáticamente el crecimiento de las energías renovables con una reducción permanente del precio de la electricidad.

Junio demuestra que esa relación ya no es tan sencilla.

La energía fotovoltaica volvió a liderar el mix eléctrico español, alcanzando cerca del 30 % de la generación y batiendo un nuevo récord histórico de producción.

Sin embargo, el intenso calor redujo parcialmente el rendimiento de las instalaciones solares precisamente cuando el consumo por aire acondicionado alcanzaba sus máximos.

Al desaparecer el sol, el sistema tuvo que recurrir con mayor intensidad al gas y a la energía nuclear para cubrir la demanda.

El resultado fue una enorme diferencia entre las horas centrales del día y las últimas horas de la tarde.

La conocida "curva de pato" deja de ser un concepto técnico para convertirse en una realidad que empieza a influir directamente en la factura eléctrica.

Cada vez importa menos únicamente cuánto consumimos.

Cada vez importa más cuándo consumimos.

El mercado ya no se explica solo con el precio de OMIE

Otra de las grandes lecciones que deja junio es que observar únicamente el mercado diario resulta insuficiente.

Los costes asociados a la operación del sistema continúan aumentando conforme se incorporan más energías renovables.

Equilibrar una red donde miles de instalaciones producen electricidad de forma variable exige nuevos mecanismos de ajuste, mayor capacidad de respuesta y una gestión mucho más sofisticada.

La energía renovable reduce emisiones, pero también obliga a construir un sistema mucho más inteligente.

La transición energética ya no consiste únicamente en instalar paneles solares o aerogeneradores, consiste en hacer que todo ese sistema funcione de forma coordinada.

La geopolítica sigue marcando el ritmo

Mientras Europa afrontaba una de las primeras grandes olas de calor del verano, el contexto internacional también seguía condicionando los mercados.

La relajación del conflicto entre Estados Unidos e Irán permitió una moderación en los precios internacionales del petróleo y del gas durante los últimos días de junio.

Sin embargo, ambos continúan situándose claramente por encima de los niveles registrados hace un año.

Los mercados energéticos siguen muy atentos a cualquier movimiento geopolítico.

Y eso significa que la volatilidad continuará acompañándonos durante los próximos meses.

La regulación también cambia las reglas del juego

Junio ha sido además el primer mes completo en el que los consumidores han comprobado el regreso del IVA al 21 % y del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 5,11 %.

A ello se suman nuevos cambios regulatorios que impulsan la flexibilidad del sistema eléctrico, la agregación de demanda y una mayor integración del mercado europeo.

La regulación ya no acompaña al mercado, empieza a marcar parte de su dirección.

¿Qué significa todo esto para empresas y consumidores extremeños?

La principal conclusión de junio no es que la factura haya subido ligeramente.

La verdadera conclusión es que el mercado eléctrico funciona hoy de una forma muy distinta a la de hace apenas unos años.

Las decisiones energéticas ya no pueden tomarse únicamente comparando precios.

Resulta imprescindible entender cómo evoluciona el mercado, cómo afectan los cambios regulatorios, cómo influye la meteorología y de qué manera podemos adaptar nuestros hábitos de consumo.

Para muchas empresas, esta diferencia puede traducirse en una ventaja competitiva.

Para muchos hogares, supondrá aprender que desplazar determinados consumos fuera de las horas de mayor tensión puede tener un impacto mayor que reducir el consumo total.

Mirar más allá de la factura

Cada mes aparecen nuevas cifras, nuevos récords y nuevos titulares.

Pero las noticias solo tienen valor cuando ayudan a comprender la tendencia que existe detrás de ellas.

Junio ha dejado un mensaje muy claro; El mercado eléctrico ya no se mueve únicamente por la oferta y la demanda.

Ahora también lo hacen la meteorología, las energías renovables, la flexibilidad del sistema, la regulación y la geopolítica.

Nuestra reflexión

Comprender el mercado no cambia el precio de la energía. Pero sí cambia la calidad de las decisiones que tomamos sobre ella.

En Energía Tierra de Barros creemos que comprender ese contexto es la mejor herramienta para tomar decisiones energéticas acertadas. Gestionar la energía ya no consiste únicamente en pagar menos hoy, consiste en entender el mercado para estar mejor preparados mañana.

Este artículo ha sido creado por Energía Tierra de Barros, con ayuda de IA